CLAVES PARA MEJORAR TU VIDA

 

¿Realmente deseas cambiar algo en tu vida?

Seguro que en lo que llevamos de año has puesto más de un lunes como línea de salida para emprender un cambio en tu vida. “Este lunes comenzaré la dieta“, “el próximo lunes dejaré de fumar“ ,“ la próxima semana me apunto al gimnasio“ o quizás te identifiques más con las siguientes frases: “a partir de ahora voy a pensar en mi´´, “ya no soportaré esta actitud nunca más de nadie´´, “hoy es la última vez que permito que esto suceda´´, “cuando pase el verano…´´,“cuando entren los niños en el cole…´´y para cuando vienes a darte cuenta han pasado 8 lunes, 10 martes y 33 jueves y tu vida sigue en el mismo punto de partida.

El objeto de este post es el de ayudarte a que consigas tu “puesta a punto´´, materializando la consecución de tus propósitos, metas, objetivos o planes de vida. Y que, por fin, dejen de existir en tu vida “el próximo lunes…´, ese con el que te engañas y con el que te impides vivir el Aquí y el Ahora. Ese ´´próximo lunes´´ en el que te escudas para posponer una y otra vez la toma de acción.

Te propongo para comenzar un simple ejercicio.

  1. Coger lápiz y papel.

  2. Hacer un listado de aquellos propósitos de cambios que has tenido en lo que llevamos de año.

  3. Trazar dos columnas. En una poner los propósitos Conseguidos y en la otra los No Conseguidos

¿Cómo te sientes tras haber realizado el anterior ejercicio? ¿Te sientes bien al ver tus logros?, ¡Enhorabuena! ¡Claro que si, celébralo! Y aprovecha esa espiral para implementar todos los cambios que desees en tu vida. Si por el contrario te pesa más el o los propósitos no conseguidos, entonces, pon atención al siguiente fragmento:

La autocompasión es todo un arte de manipulación interior y exterior y es algo realmente sofisticado, sobre todo por los fines que tiene y por la escasa lógica de usarla para mejorar. La autocompasión tiene como fin reclamar la atención de los demás y/o maldecirnos a nosotros mismos”. Domenec Benaiges Fusté

¿En qué partes de la autocompasión te encuentras tú?

¿Reclamas algún tipo de atención? ¿Te maldices? O ¿reclamas y maldices?

Y llegados aquí te traslado esta otra pregunta: ¿Qué has pensado al leer la anterior definición? Quizás tu pensamiento se ha acercado a frases tales como…..

– ¡YO autocompadecerme!. ¡Yo manipuladora!

– ¡Reclamar atención YO!

– ¡Maldecirme yo!, ¡en todo caso maldeciré a lo que me impide conseguir mis propósitos y no a mí!

– Así se sentirán otros, pero yo no.

– ¡Que exageración!, una cosa es que no logre algo y otra cosa es ser un triste, manipulador o estratega.

Sé que lo que menos te apetece y menos te motiva es que te señalen con el dedo acusador (aunque me gusta más llamarlo “dedo responsabilizador´´) pero estaría genial que volvieses a las preguntas anteriores y te contestaras con detenimiento y reflexión. La clave está en ti !!!! Si, si en ti!!!!

Todos hemos deseado alguna vez en nuestras vidas encontrar alguna FÓRMULA MAGICA que nos lleve con premura a la consecución de alguna meta, objetivo o propósito. Si ese es tu propósito al leer este artículo, lamento comunicarte que hoy no será el día que encuentres fórmulas mágicas. Ya puedes dejar de leer , ya que, en los próximos renglones no encontraras nada que con un chasquido de dedos te traslade hasta los cambios que quieres experimentar.

Si has llegado hasta este otro párrafo, ¡enhorabuena por tu actitud! Te aseguro que sin baritas, ni hechizos, ni milagros de por medio podrás conseguir aquello que te propongas. ¿Qué cómo se hace esto? Es algo sencillo que no fácil. Comienza por poner tu dedo acusador (mejor, “responsabilizador´´) mirando hacia ti. De esta forma sólo estarás tú y tu objetivo, no existirá nada ni nadie más entre tú y él.

Fuera de ti no hay nada, absolutamente nada que te impida ir a por lo que deseas. Son solo excusas. Excusas que se cobijan bajo frases parecidas a éstas: “es que los niños…´´es que mis padres…´´ ,“es que el trabajo…´´ , “es que mi infancia fue …´´ “es que eso es imposible…´´,“el/ella me hizo …´´ etc,etc.

Continuemos con el ejercicio

 Escribe junto a cada uno de los propósitos No Conseguidos, las frases más recurrentes utilizadas por ti misma como excusas. Importante, nadie verá tus apuntes si tú no lo quieres, así que sincérate contigo y escribe esas excusas sin temor a ser juzgada por ti misma.

¡Guauuuu, es algo maravilloso! al principio cuesta reconocer esto, ya que desde pequeños nos educan en el otro y no en el yo, en lo que el otro pensará, hará o dirá sobre mi actuación en concreto. De tal forma, que cuando llegamos a la vida adulta seguimos pendiente del otro, de lo que hay fuera y no estamos pendientes de lo que sucede en nuestro interior. El poner el “dedo responsabilizador´´ mirando hacia ti, que no el acusador, termina convirtiéndose en una herramienta altamente eficaz en tu vida. Sólo tienes que detenerte por un momento en tus juicios y tus críticas y detectar hacia quien estas apuntando con el dedo. Si apuntas hacia fuera estaría genial que te parases unos minutos a analizar cuál es tu parte de responsabilidad en eso que te impide avanzar.

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La gran cuestión es la siguiente: ¿Te apetece tomar verdadera responsabilidad sobre aquello que quieres lograr?

¿Piensas que la solución a tus problemas depende de lo que hagan o dejen de hacer los demás?

¿Siempre tienes una razón para justificar tu actitud?

¿Sientes que tienes poco control sobre tu vida y lo que te está sucediendo?

¿Buscas consejos, pero no los sigues?

Vida, si respondiste afirmativamente a estas preguntas y aunque te cueste admitirlo y por lo tanto responsabilizarte de ello, posiblemente tengas una tendencia autocompasiva que te limita en el logro de tus metas, objetivos o propósitos de vida.

El ejercicio continúa de la siguiente forma…

  1. Repasa tus propósitos No Conseguidos y ordénalos. Pon arriba los que para ti tengan mayor premura por verlos cumplidos y más abajo lo de menor importancia para ti. (puede que sólo tengas un propósito por conseguir)

  2. Ahora, sería ideal que te centraras en el primer propósito, sólo en él. Dedícale unos minutos y hazte la siguiente pregunta ¿Me apetece tomar verdadera responsabilidad sobre esto que quiero lograr? . Si la respuesta es que si, continua con el siguiente paso, si es que no pásalo al último lugar de tu lista y continua en el orden que has establecido.

  3. Permítete dedicarle el tiempo necesario para conectar con ese propósito y si es verdaderamente algo que tu quieres, deseas, te gustaría o te viene impuesto desde fuera (cultural, social o familiarmente) .

  4. Si lo sientes como algo tuyo, el siguiente paso podría ser ponerle una fecha límite para conseguirlo. Puede ser días, meses o años. Ahora describe al menos tres acciones que vayas a tomar para llevar a cabo tu objetivo ó meta.

  5. ¡RECUERDA! Ninguna respuesta es buena o mala, ninguna fecha límite es mejor que otra. Lo verdaderamente importante es la sinceridad para contigo.

¿Has optado por la opción de “después voy a por lápiz y papel para hacer el ejercicio´´? La línea que te separa de tus objetivos está conformada por pequeños y simples gestos. Es tu pensamiento en el que se encarga de hacer complejas retoricas que te detienen en el pensar, pensar, pensar. Alguien dijo, “el exceso de análisis da parálisis´´, la cuestión es que si no pasas a la acción todo lo que te cuento no funciona. Cuando pasas del pensar al hacer, experimentas una pequeña- gran satisfacción dentro de ti que puedes transformar en algo grande con tu determinación, valentía y claridad en la definición de tus metas.

A continuación comparto 6 tips que te ayudarán a saber si vas por el camino de la sinceridad y responsabilidad para contigo o si por el contrario sigues viviendo tu vida desde la autocompasión. Estarás lejos de la autocompasión si…..

 

logras identificar a las personas que amas realmente y que te aman.

logras ver el mundo que te rodea y sus maravillas.

escuchas los sonidos de la naturaleza, la música y las palabras de cariño y de aliento de los otros.

aprecias tu propio ser y agradeces por todo lo que sí tienes.

respiras profundo, estiras y sientes tu cuerpo.

contemplas la vida en calma.

 

Se trata de una cuestión de Actitud. ¡Responsabilízate!.. Para ello sólo tienes que tener clara intención de ir a por lo quieres. La intención se tiene o no se tiene, no existen medias tintas. No le tengas miedo a la responsabilidad. La única manera de no temer es dejar de tener miedos y estos miedos comienzan a desaparecer cuando te responsabilizas de la actitud que te ata a una vida que no te satisface y te comprometes a vivir la vida que deseas

“Una gota de pura valentía vale más que un océano cobarde´´

Miguel Hernández

 

La única persona que puede romper tu patrón y cambiarlo por uno más maduro, activo y responsable, eres tú. Esto lo puedes lograr con la práctica diaria de “la mirada apreciativa´, que te hará ver todas las oportunidades que a diario se te presentan pero que no ves a causa de tus pensamientos, de tus lamentos, de tu actitud, del patrón que adquiriste como verdad. EL practicar a diario te llevará a permitirte disfrutar de algo tan maravilloso como es el dejarte sentir. Es todo un proceso en el que a poco que lo trabajes observaras importantes resultados. El más importante de todos y primordial es el aumento de la confianza en ti misma/o.

¡Ah! Antes te dije que no existían formular mágicas pero se me olvido decirte que lo que si existe es la magia. Una “magia´´ que hace que cosas maravillosas comiencen a suceder en tu vida. ¿No crees esto que te digo, verdad? te entiendo, de no haberlo experimentado en mi misma tampoco creería en la “magia´´ de la que te hablo. ¡Compruébalo tu misma!, ¡Confía!

Manuela Ortega

 

Hay Otra Forma de Sentir la Vida

Divulgación-Formación y Mentoría

 

 

 

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